El simple hecho de llevar siempre uno o dos dedos como mínimo en la maneta del freno es algo que ya revela que, en cualquier momento, podemos necesitar accionarla, y estamos preparados para ello. Es algo instintivo, que delata a un motociclista ya formado.
Sabemos que en moto debemos estar siempre muy alerta usando nuestra visión periférica, especialmente cuando hay mucho tráfico alrededor, y una conducción defensiva y a la vez dinámica, siempre buscando la zona de tráfico más descongestionada.

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Pero, aunque tengamos una atención especial y bastante cuidada, hay muchas situaciones que pueden provocar que tengamos que reducir al máximo la velocidad en el menor tiempo posible y manteniendo la moto controlada en todo momento.
Un coche que se cruza, que por desgracia pasa mucho, una frenada repentina de otro vehículo, un peatón imprudente, un animal de la nada, piedras o coladeras destapadas ...o un exceso de velocidad que comprometa nuestra permanencia en la vialidad. Lo último es lo que está en nuestras manos y es algo que debemos controlar con mucha prudencia, para no provocar un problema nosotros mismos.

En el resto de los casos la reacción debe ser prácticamente instantánea, porque ese fragmento de tiempo marca la diferencia. Siempre podemos tratar de evitar lo que parece inevitable, pero necesitamos saber lo que en teoría debemos hacer, pues sólo así puede salirnos esa reacción instintiva, incluso ir más allá.
Es muy aconsejable, si es que ya no lo haces, que pruebes a fondo tus frenos sin estar en situación de riesgo, saber cómo reacciona el ABS, incluso también en mojado y si tu moto tiene una plataforma inercial es muy recomendable que, pruebes cómo trabaja en curva; es realmente revelador, te lo aseguramos.

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Todo esto te dará una idea de lo que puedes hacer en una situación apurada. Si eres un motociclista experimentado todo esto lo sabrás, pero si aún no has tenido algún susto o llevas poco tiempo conduciendo una moto o scooter, quizás te sirva para asimilar algunas nociones.
Frenada de emergencia en motocicleta con ABS
Esta delicada situación puede darse de formas muy diversas. Todo irá en función de la medida de la velocidad que lleves en el momento. Cuanta menos, mejor, para tener algún instante extra de reacción y más espacio para intentar evitar el obstáculo.

Lo que debemos tener claro es que hay que bajar todas las marchas si es que es posible y tenemos un embrague antirrebote, que ayude para que la moto no se desestabilice e incluso bloquee la rueda trasera. Pero probablemente no tengas tiempo de eso y tendrías que hacer directamente lo siguiente.
Activa las manetas de embrague y freno delantero, así como el pedal de freno, a fondo, mientras sujetas fuerte el manillar y mueves el cuerpo hacia atrás, para ayudar, esto para evitar la transferencia muy fuerte de pesos, si se frena sólo adelante, ya que puede desestabilizar la moto.

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Como tenemos ABS, no sucede nada en cuanto al bloqueo de alguna rueda se refiere, e incluso la moto puede direccionarse para ayudar a modificar la trayectoria. Además, cada vez está más extendido el uso en las motos de la activación de las intermitentes de emergencia cuando hacemos un uso brusco del freno, para avisar a los vehículos que circulan detrás y evitar así un peligro asociado.
En mojado todo se vuelve más extremo, pero el sistema antibloqueo marca la diferencia, aunque lógicamente la moto aumenta su distancia de frenado por el descenso de la adherencia. Podemos accionar a fondo los frenos, pero habrá un deslizamiento, así que lo mejor es ir siempre con tranquilidad y mucho margen en mojado.

Frenada de emergencia en motocicleta sin ABS
Por suerte, cada vez son menos los vehículos de dos ruedas con motor sin ABS, pero las hay. Igualmente tendrías que agarrar la maneta del embrague a fondo, para controlar mejor la moto y frenar con la contundencia necesaria de delante y de detrás pero sin que llegue a bloquear porque eso acabaría mal.
Si tenemos un poco de margen debemos frenar y soltar y volverlo a hacer con el delantero a toda la velocidad posible, tratando de emular un ABS, salvando las distancias y con suerte la situación. En mojado se vuelve mucho más crítico, así que la conducción debe ser suave a más no poder, directamente sin dejar margen a que se presente un imprevisto.

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Frenada de emergencia en curva sin ABS, con ABS y con ABS en inclinación
Es un momento en el que se requiere sangre fría, pero contamos en la actualidad con un nivel técnico en los frenos que nos pueden ayudar mucho. Pero hay que tener dos cosas muy claras:
El freno delantero hace que la moto se levante y haga una trayectoria recta.
El freno trasero hace que la moto tienda a cerrarse y a entrar en la curva.

Todo depende del momento. Si la velocidad de aproximación a la curva es alta hay que tratar de reducirla lo antes posible, para entrar en ella. En el indeseable caso de que seas consciente de que ya no tienes opción, busca la mejor salida de la vialidad, para minimizar daños.
Una vez en la curva, si detectamos que vamos pasados de velocidad y no tenemos ABS, hay que tocar el frasero para tratar de meter la moto en la curva y el delantero tratarlo con mucha delicadeza, para que no nos saque de la curva ni bloquee la rueda.

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En el caso de contar con ABS hay más margen, tanto en la entrada a la curva como en plena trazada, ya que podemos usar más a fondo ambos frenos, pero el delantero sigue igualmente haciendo que la moto enderece. Así que con cuidado.
En el caso de disponer de freno ABS con función de inclinación la cosa es más favorable, ya que podemos frenar a fondo de adelanta, también en plena trazada, sin que la moto se descomponga. Sentirás un efecto extraño, pero la moto se mantendrá en la línea, para que podamos seguir trazando y de este modo ayudando a que salgamos del apuro.

Frenada de emergencia en scooter
Si vamos en scooter todo es más simple. Tenemos dos manetas que debemos usar a fondo y al mismo tiempo. Si nuestro scooter tiene ABS, solo tienes que agarrar ambos frenos con ganas; si no dispones de sistema antibloqueo debes hacer exactamente lo mismo, pero con mucho más tacto al aplicar la fuerza de frenado, para evitar el bloqueo de alguno de los frenos. El de atrás tiende a hacerlo con más facilidad por el desigual reparto de pesos.
En el caso de que tengas un sistema combinado, como este actúa repartiendo la frenada aproximadamente un 70% al frente y 30% atrás, la rueda trasera tiene capacidad para deslizar, derrapando un poco si la retención es muy forzada. Y cuidado, porque el freno delantero sí bloquea y podemos acabar perdiendo el control. Si se presenta un imprevisto mejor usar el freno combinado sólo: el de la maneta izquierda.