Dentro de las técnicas de conducción, la frenada es algo que nos podría parecer muy sencillo y que muchos quizá se cuestionan el porqué debe haber una forma adecuada, si solo es hemos de presionar las palancas que accionan mis frenos. La realidad es que se trata de un tema de la conducción bastante delicado porque de los frenos y su uso se derivan muchos accidentes, ya sea por accionarlos de mala forma o simple mente no accionarlos en el momento adecuado. Es necesario tomar en cuenta varios factores para saber cómo utilizar nuestros frenos y en qué medida, las distintas situaciones cambiaran el uso de este elemento de la motocicleta.   

¿Cómo hacerlo?

La manera más efectiva de llevar acabo una frenada en cualquier motocicleta es con ambos frenos accionados al mismo tiempo. Esto ayudará a que la motocicleta desacelere ambas ruedas de manera simultánea y se evite algún efecto extraño que propicie un descontrol. Se dice que la proporción de frenado es 70-30, es decir que en la rueda delantera aplicaremos el 70% de la carga de frenado, lo que nos dice que la rueda delantera toma el comando para detener la motocicleta con firmeza, en la parte posterior se utilizará el 30% para evitar mucho traslado de peso a la parte frontal y no dejarle todo el trabajo a un solo eje porque así el freno tiene más complicado para la moto. Hay distintas situaciones donde solo utilizamos un freno, pero siempre que queramos el mayor desempeño y pararnos en la menor distancia posible debemos utilizar ambos en la proporción correcta. Uno de los errores más comunes es que al mismo tiempo que frenamos accionamos el clutch y esto hace que la moto se libere y ya no damos oportunidad al motor de ayudarnos con la retención, el embrague solo debe accionarse al final de la frenada para que no se apague la motocicleta o para bajar marchas.   

En plena curva

Es quizás la situación más común y peligrosa, por eso debemos tener dos cosas muy claras. La primera es que si vamos pasados de velocidad al afrontar la curva y comenzando la inclinación, al presionar el freno delantero un poco fuerte para tratar de reducir la velocidad, la moto tenderá a levantarse y nos hará seguir rectos, propiciando la salida de la carretera y originando una situación muy peligrosa. Es lo que se conoce como subviraje. Por eso entre las ayudas a la conducción de las motos de última generación está el ABS en curva, un sistema que nos permite aplicarnos a fondo sin que la moto reaccione de esa forma. Esto aumenta exponencialmemnte la seguridad activa.

La segunda es que en esta situación, presionar el freno trasero hará el efecto contrario, favoreciendo que entremos y nos mantengamos mejor en la curva. Es muy importante tener claros estos dos efectos, antes de dejarse llevar por el pánico y frenar sin pensar en los resultados que produce cada uno de los frenos en la dinámica de la moto.  

Zonas de poca adherencia

Uno de los mayores enemigos de un motociclista es que el piso pierda adherencia o simplemente no la tenga por distintas circunstancias. Es necesario saber como actuar antes estas situaciones y en la cuestión de frenada hay muchas formas en que se lidia con la situación pero de manera incorrecta, una de ellas y la mas común, utilizar únicamente un freno, por lo general el trasero, porque el delantero suele tirarnos con mayor facilidad si pierde adherencia la rueda. Lo que es necesario hacer en este tipo de situaciones es simplemente desacelerar ambas ruedas de manera más suave, en lugar de quitar la velocidad de un momento a otro debemos ir accionando las palancas de forma mucho más progresiva, evitando que el cambio de velocidad sea brusco y se pueda ver reflejado en la perdida de alguno de nuestros neumáticos. Las zonas que presentan mayor riesgo y tienen poca adherencia son: pintura, tierra, pisos pulidos, pisos mojados, coladeras metálicas, por mencionar los más comunes.  

Frenada de emergencia  

Existen muchas situaciones de emergencia que demandan que frenemos con la mayor fuerza posible y buscando detenernos de manera repentina, pero estas situaciones suelen bloquear a los motociclistas y muchas veces no se caen por golpear el objeto que provoco la emergencia, sino por la frenada muy apresurada, hecha de forma incorrecta. Lo más importante en una de estas situaciones es conservar la calma, no olvidar las bases de frenado y resolver la situación. Una motocicleta a diferencia de un automóvil cuenta solo con dos llantas por o tanto la zona de contacto es menor y realizar una frenada por lo general lleva más espacio.  Por eso debe resolverse la situación de emergencia en medida de lo posible.

Es necesario estar conscientes que quizá no podamos detenernos a cero y que es factible golpear el objeto, por ello una frenada de emergencia debe ir ligada a un esquive, ya que si el usuario ve que no lo va a lograr, debe buscar una salida después de haber quitado toda la velocidad posible y así evitar el contacto que provoca una caída. Es preferible que la frenada sea menos fuerte y se pueda esquivar y seguir en el camino, a que por hacer una frenada muy fuerte de todos modos exista una caída. En las frenadas de emergencia límite, también podemos usar el recurso de coger el clutch mientras accionamos a tope ambos frenos.  

Ayudas al momento de frenar

Existen varias técnicas y situaciones que nos ayudan a poder detener la moto de mejor manera y más rápida. La más común e importante es el uso de los cambios al momento de frenar, mejor conocido como freno de motor. Esto es algo que todos deberíamos llevar a cabo y que conocer al 100% para utilizarlo a nuestro favor, ya que también se encarga de desacelerar y en conjunto con los frenos se hace una sinergia que evita descontroles y nos permite hacerlo en menos espacio que solo usando las palancas. Lo que hacemos aquí es acortar la relación de la motocicleta con el cambio, así como cuando queremos ir más rápido debemos subir marcha, aquí es la acción contraria, para ir más suave las debemos bajar. Es importante tener muy claro cuántas vamos a bajar y con que secuencia, esto para frenar de la forma correcta según la situación pero sin llegar a dañar el motor o descontrolar la motocicleta por el uso inadecuado de esta técnica. Como dato hay que recalcar que en la motocicleta las velocidades son secuenciales no podemos pasar de quinta a primera como en un auto, es necesario pasar por cada velocidad tanto para arriba como para abajo. 

El freno aerodinámico es otro de los factores que ayuda a la frenada sobre todo cuando vamos a altas velocidades y más comúnmente utilizado en circuito. Está técnica simplemente es dejar la aerodinámica de lado y comenzar a ser un factor que al pegar con el aire también ayude a la frenada de la motocicleta, y esto se logra cuando vamos enconchados y nos levantamos al llegar a la frenada, abrimos las piernas, en ese momento se rompe la aerodinámica y funcionamos también como freno.  

Con ABS

Cuando disponemos en nuestra moto de sistema antibloqueo ABS, la cosa cambia y la frenada es mucho más segura. Y es que podremos presionar al máximo ambos frenos sin miedo al bloqueo de ninguna de las dos ruedas. Sobre todo si tiene ABS de doble canal. Si solo tenemos un canal, será la rueda delantera la que no pueda ser bloqueda y tendremos que vigilar la intensidad en el freno trasero para evitar un derrapaje en caso de frenada fuerte.

Lo más importante no es solo que la retención es más eficaz porque nos permite aprovechar al máximo la potencia de franada, sino que incluso nos puede permitir corregir la dirección para tratar de evitar el obstáculo. Esto es algo que deberías probar si tienes ABS para llegado el momento saber actuar con la mayor diligencia posible y sacar el máximo partido al sistema antibloqueo.