Kove refuerza su gama con la nueva 800X GT, una máquina que, en cuanto a diseño, es calcada a sus hermanas, pero con diferencias respecto a ellas que marcan una distancia definitiva: tamaño de llanta, suspensión, ergonomía y capacidad de depósito de combustible. Así que si eres de esos enamorados del trail-adventure tan de moda, pero sabes que lo tuyo es la carretera y no los caminos de tierra, esta debería ser tu elección en la gama Kove.
Abundante tecnología y equipamiento
A su favor también juega con otros importantes detalles, como la unidad de medición inercial, para hacer que el ABS funcione en curva o el acelerador electrónico, con el que podemos disponer de hasta 5 modos de manejo, algo que también posibilita que el cambio rápido sea de subida y de bajada.
La apuesta por las siglas GT queda sellada con el asiento y puños calefactables, así como por los cubre manos o el control de velocidad de crucero.Para detallar aún más la distancia con sus hermanas más aventureras y off road, decir que el depósito de combustible es de 22 litros y el recorrido de suspensión es menor, de 210 mm. También es diferente la elección de neumáticos, que en este caso son los CST Ride Ambro, de corte dual, pero claramente orientados al asfalto.

Esto significa que, aunque es una rutera para asfalto, tiene capacidades para dar paseos ligeros fuera de la carretera ,ya que con los argumentos que tiene, está perfectamente calificada. Para empezar, sus rines son de radios de 19 pulgadas, cuenta con cubrecárter de aluminio y defensas.
De hecho, hay un modo de conducción off road que desconecta directamente el control de tracción y el ABS trasero, aunque también puede anularse la actuación del delantero entrando en el menú de su instrumentación. Eso sí, para gozar de esta configuración, hay que hacerla de nuevo cada vez que se apague la moto, porque no mantiene la última selección hecha.
Antes de ponerme en marcha me llamó mucho la atención la facilidad con la que me pude subir a su asiento, con mi estatura mini de 1.66 metros. El asiento se redujo 50 mm frente a sus hermanas Pro y Rally, dejándolo de unos accesibles 825 mm. Además, el diseño del asiento y la parte de su unión con el depósito de combustible, hace que el arco que dibujan las piernas favorezca el llegar al suelo a las tallas más pequeñas y sin mostrarse excesivamente baja con las más grandes, tal y como pude comentar con mis compañeros que me sacan un tramo de altura.

Antes de ponerme en marcha me entretuve un rato con la instrumentación, ya que me llamaba la atención su buen tamaño: 7 pulgadas concretamente. Un vistazo más atento me reveló que, a pesar de su tamaño, adolece de información que podría ser muy útil, como los referentes a los consumos y autonomía.
Aunque ofrece monitoreo de la presión de los neumáticos y aviso de presión baja, creo que con tanto espacio se podría haber incluido algún parámetro más. Incluso hay caracteres muy pequeños para todo el espacio disponible. Todo se maneja desde el mando izquierdo con facilidad, gracias a un funcionamiento intuitivo a la hora de moverse entre los menús y dispone de dos tomas de conexión USB y otra USB-c.
Ligera, bien dotada y con la potencia justa
Mención especial para la parte ciclo en materia de suspensiones, ambas firmadas por Kayaba y ajustables en todas las vías, son un seguro de adaptación y efectividad. En cuanto a los frenos, ya de entrada las pinzas delanteras de doble pistón formadas por Taisko, parecen poca cosa para una moto de carretera de este porte. Aunque también debo apuntar que el peso es una de las grandes cosas positivas de esta Kove 800X GT: 173 kilos en vacío y 185 en orden de acuerdo con la marca, una cifra muy buena, si tomamos en cuenta a la competencia.

Hay que mencionar el motor. La configuración es la más empleada hoy en día en la media cilindrada por dos razones importantes: rendimiento y economía. Son más económicos de fabricar que uno en V y ofrecen buenas cifran generales de potencia y torque. Ofrece unos 95 hp a las 9,000 vueltas y 79 Nm a las 7,500. Se anuncia un consumo en torno a los 21.27 km/l, lo que unido a su depósito de 22 litros de capacidad se proyecta en una buena autonomía.
En marcha
Así que con todo claro nos pusimos en marcha para abordar una ruta de unos 230 km, una distancia suficiente para sacar unas sólidas conclusiones de manejo. Desde los primeros kilómetros ya te vas haciendo una idea del carácter del motor y de la predisposición de la moto para moverse.
En cuanto al propulsor, rápidamente me fui percatando de un funcionamiento bastante afinado en cuanto a vibraciones. No nos dijeron nada en la charla técnica, pero parece obvio que se emplean ejes contrarrotantes para minimizarlas y eso resulta agradable. Su tacto en cuanto al acelerador electrónico no presenta incómodas imprecisiones al acelerar.

Lo mejor es que, con todos los modos de conducción que tiene, su carácter se puede modular, pasando de una entrega muy impetuosa en el modo deportivo, incluso quizás demasiado, a una gran progresividad en el modo lluvia, quizás demasiadas de nuevo, ya que recorta directamente la potencia hasta los 45 hp.
El más indicado para todo uso, por tanto es el de calle. El de campo cuenta con la curiosidad de que, en el primer recorrido del acelerador, es más directo y la entrega parecida, pero con una potencia que no hace su aparición en toda su plenitud hasta la última parte el cuentarrevoluciones.
Fuerte carácter
Como me gusta exprimir la moto en las presentaciones, fui casi de forma constante en el modo deportivo, que dota a la moto de un carácter muy vivo, ya que cuando enroscamos a fondo el acelerador, ganamos velocidad muy rápidamente. Al combinar eso con una moto que tiene buena puesta a punto en cuanto a suspensiones y chasis, hace que resulte muy divertida en tramos de curvas. Si tienes un poco de ganas y de manos, puedes ir realmente rápido.

Lo único que limita un poco cuando vas a full son los frenos, ya que les falta una respuesta más instantánea, más contundente en esta tesitura. Unas pinzas de anclaje radial de cuatro pistones hubiesen sido la elección apropiada, que hubiesen redondeado a esta Kove 800X GT. No es que no frene o sea insegura, en absoluto. De hecho se dosifican muy bien y retienen sin problema sus 185 kilos con todos los líquidos, pero me hubiese gustado más contundencia en este apartado.
Algo mejorable también es la actuación del control de tracción, un poco intrusiva sin llegar a ser nada grave, pero se agradecería una calibración más rigurosa, para no sentir algunos tirones en situaciones que no se deberían dar. Pero nada extremo, vuelvo a recalcar. Siguiendo con las cosas a mejorar para el futuro, el cambio rápido bidireccional funciona sin queja en uso tranquilo, racional, pero cuando abusas de él en tramos de curvas, se muestra más errático.
Pero no me gustaría que al leer esto te lleves una impresión equivocada de esta Kove 800X GT en el plano dinámico. Es una muy moto eficaz, muy seria cuando le exiges, con unas suspensiones que hacen un gran papel, pero estamos para comentar todo en detalle.

Por cierto, una sorpresa fueron los neumáticos CST Ride Ambro, totalmente desconocidos para mi, pero que no supusieron ninguna limitación con asfalto seco y eso que varias de las carreteras presentaban su agarre irregular. Sin embargo, me infundieron en todo momento una sensación de seguridad agradable, pasando inadvertidos, y eso siempre es una buena noticia.
Además, me gustaría recalcar la comodidad que se siente a los mandos. El arabrisas no es grande, ni tiene regulación, pero para mi pequeña envergadura me resulta ideal en coalición con el semicarenado. Supongo que esto dependerá de la talla, pero todos los asistentes a la presentación, que éramos de variados tamaños, estuvimos muy de acuerdo en lo acertado de la ergonomía, mientras que el asiento, tanto para la persona como para la que va detrás, es amplio y confortable.
Por supuesto se puede equipar con maletas, un ingrediente imprescindible para mucha gente que elige este tipo de motos tan polivalentes. Aunque no tenemos información del precio, sí sabemos que se pueden montar, porque en la presentación había algunas unidades equipadas con las laterales y el baúl trasero.

Valoración
La Kove 800X GT tiene el terreno perfectamente abonado para cosechar un buen número de ventas. Tiene sólidos argumentos a favor para ello. Después de todo lo dicho, además es una moto que proyecta una buena imagen, no sólo en cuanto a diseño, que ya de paso me gustaría decir que me parece original y con su punto, sino que, además, exhibe buenos acabados en lo referente a ajustes y materiales. Es una moto hecha con cariño, como se suele decir.
Motor, chasis y suspensiones cohesionan realmente bien, para ofrecerte una experiencia de conducción divertida y agradable, con buenas sensaciones. Sí, no hay nada perfecto, pero los matices del control de tracción y el cambio rápido se van a corregir de inmediato, según los responsables de su importación Motos Bordoy. en esto los chinos van rápido y cumplen a la hora de perfeccionar sus productos. Bastaría con una reprogramación de software y de la unidad de medición inercial. Personalmente también hubiese agradecido unos frenos más poderosos delante.
Si prestamos atención a su equipamiento, me parece impecable sin florituras de dudosa utilidad, como por ejemplo esos detectores de ángulo muerto, que no funcionan en otras motos de origen chino. Para mi va muy bien equipada. Nada más que añadir.