Acudimos la llamada del gran especialista en movilidad eléctrica cero emisiones, Mandarina Bike, que celebró el lanzamiento de la nueva DSR/X de Zero Motorcycles en su nuevo punto de venta, el tercero, ubicado en Carretera Toluca México Km 47.5 Amomolulco 52005, Lerma de Villada, México.

Zero Motorcycles es uno de los indiscutibles referentes hablando de motos eléctricas, ya que lleva años evolucionando sus modelos en términos de prestaciones, autonomía y calidad. Y su última creación es la DSR/X, una de las motos más interesantes ahora mismo de su gama ya que se integra en un segmento de mercado en constante evolución como es el de las motos turísticas con un toque deportivo y dual. 

Sintiendo su torque

Y tuvimos la ocasión de conducirla unos kilómetros para apreciar sus principales cualidades, aunque esperamos hacer un test más a fondo y completo en un futuro próximo.

Es una moto con un diseño marca de la casa: original, sencillo y perfectamente adaptado para su cometido. Destaca por el manubrio ancho y ancho, la pantalla regulable de forma manual, los protectores de manos, un semicarenado envolvente, así como por un amplio puesto de conducción para la persona que pilota y la que acompaña. 

Pero quizás lo mejor esté entre el entramado de tubos de su bastidor, que es el último motor de Zero Motorcycles denominado Z-Force 75-10X. Rinde una potencia máxima de 100 CV y 225 Nm de torque, posibilitando alcanzar los 180 km/h, de punta y los 160 km/h mantenidos. Utiliza una batería ZF-Force 17.3 -hace referencia a los 17,3 kWh de capacidad máxima- de litio cuya autonomía en ciudad es de 290 km, por los 172 km homologados en autopista a 90 km/h. El tiempo de carga es de una hora con un cargador rápido y de dos horas con el estándar.

Pero más allá de los datos, lo significativo es el poder de aceleración que tiene esta DSR/X gracias a ese torque casi instantáneo y constante que se hace patente con una rotundidad absoluta. Qué poder de aceleración y recuperación. Me llamó mucho la atención cuando dejé caer la velocidad a 60 km/h y aceleré hasta 120 km/h de una manera brutal, evidenciando un gran poder de recuperación. De hecho tiene cuatro modos de motor para facilitar su manejo: Sport, Street, Eco, Rain y Canyon, que se pueden seleccionar sobre la marcha y personalizar con la aplicación de última generación disponible para iOS y Android. También se puede manejar esto y toda la electrónica e infirmación des desde una pantalla TFT a color de buen tamaño.

Uno de los aspectos que me causó muy buena impresión es su fácil manejo a pesar de no ser especialmente ligera ya que se anuncian 247 kg. Pero el centro de gravedad y la centralización de las masas hacen que sea muy intuitiva tanto a baja como a alta velocidad. 

Se aprecia que es una moto con un buen dinamismo ya que las suspensiones Showa multirregulables son de gran calidad, y están acompañadas de un completo y eficaz sistema JJuan de frenos, destacando sus pinzas de anclaje radial. Esto hace que su comportamiento sea eficaz y deportivo. Y no pudimos probarla fuera del asfalto pero también lo permite gracias a que monta un rin delantero de 19 pulgadas y está equipada con unos neumáticos Pirelli Scorpion Trail II sin cámara. Para este cometido además cuenta con un modo de ABS y control de estabilidad (MSC de Bosch) específicos que reducen o anulan la intervención de estos elementos para poder manejar en campo con más seguridad. Y estas ayudas a la conducción funcionan también en curva gracias a la presencia de una plataforma inercial IMU. 

Así que indudablemente me dejó con ganas de más y un buen sabor de boca esta avanzada Zero DSR/X que probaremos con más detalle.