La nueva Multistrada V2 S llegó con la intención de sorprender en el sector de viajes y aventura, y vaya que tiene con qué lograrlo, ya que aglutina en su estilo viajero 100% de asfalto todo un compendio de tecnología y deportividad. Y más en la versión S que manejamos y cuya sofisticación potencia sus cualidades innatas al emplear suspensiones electrónicas y un equipamiento muy completo.

Comenzando por la parte estética, notamos enseguida el ya distinguido pico de pato en la parte frontal que proviene de la Multistrada V4, un excelente espejo en el que mirarse. Este viene integrado con los faros led de última generación, con sistema de alumbrado en curva, así como con un parabrisas fácil de adaptar en altura de forma manual. En cuanto a los colores, encontramos dos propuestas: el clásico rojo de Ducati, así como el Street Gray para la versión S.

Una función interesante es que la altura del asiento puede adaptarse entre los 830mm hasta 790mm. Con esta nueva configuración, el piloto puede sentirse cerca el manillar, lo cual genera una sensación de manejo mas segura y controlable. A esto le beneficia su horquilla delantera con un generoso recorrido de 170 mm que va a ser muy aprovechable en un amplio rango de situaciones.

Ambas versiones vienen equipadas con sistema de frenos Brembo, delanteros M4-32 monobloque con cuatro pistones de 32 mm y discos de 320mm. En la parte trasera tenemos un solo disco de 265mm de pinza flotante.

En la llanta delantera viene montado un rin 19”, el cual la vuelven versátil para carretera con copiloto y maletas. Por otro lado, el rin trasero de 17” favorece al paso en curva, así como el uso en ciudad.

El sistema Ducati Skyhook de suspensiones semiactivas de esta versión S no solo apoya al conductor en cuanto a seguridad, sino también a tener una puesta a punto ideal para cualquier terreno, absorbiendo las irregularidades sin perder el confort que ofrece Multistrada.

En tecnología supera en muchos aspectos a su antecesora, la 950S. Iniciamos por una pantalla de cinco pulgadas conectada al sistema multimedia de Ducati. Los cuatro modos de manejo: Urban, Sport, Touring y Enduro, vienen preconfigurados con los valores general de la marca, aunque es posible realizar tus propios ajustes. Esto quiere decir que podemos regular la potencia de aceleración en cada uno de los modos, al igual que el control de tracción y el ABS que funcionan en curva gracias a la presencia de una plataforma inercial y permiten configurar diferentes niveles de actuación.

Para potenciar la seguridad también contamos con el sistema Ducati Brake Light, desarrollado para que en una frenada abrupta las luces traseras parpadeen y alerten al resto de conductores. El sistema de frenado en pendientes, como su nombre lo indica, nos permite mantener el control en situaciones con mucha inclinación. Es indudable que contamos con un autántico arsenal en lo que a ayudas a la conducción se refiere.

El motor Testastretta 11° presenta un aligeramiento de 2kg y funciona con la clásica distribución desmodómica. Este sofisticado V2 de cuatro válvulas por cilindro está refrigerado por líquido. El embrague y la caja de cambio también han reducido su peso, así como mejorado la suavidad en marcha y precisión con el embrague de 8 discos. La potencia de sus 937cc se traduce en 113 CV a 9,000 rpm. Esta reducción y cambio aligeran en 5kg la Multistrada V2S en comparación a su antecesora. El nuevo peso en orden de marca es de 202kg. Sin duda alguna, el marco enrejado con fibra de vidrio es una de las mejoras que ayudan para obtener este bajo peso en una moto con estas dimensiones.

La sensación como piloto es impecable, desde que nos montamos en la moto, sentimos el confort de una moto que nos hace sentir cercanos. Los mandos y posapiés sientan muy bien. Al encenderla, como buen motor Ducati tiene ese sonido "Desmo", distintivo y poderoso. Esta misma sensación de cercanía nos permite desde el primer momento lograr maniobrar con seguridad en espacios reducidos y durante el tránsito. Al momento de cambiar al modo sport entrando en autopista, se nota ese ligero cambio en la aceleración, dándonos esa agradable sensación de venir en una moto cómoda con un motor potente. Y es que este propulsor encaja muy bien con las posibilidades de la parte ciclo, pues mueve el conjunto de forma rápida y, como buen motor salido de las cadenas de montaje boloñesas, tiene ese punto deportivo que encontramos a medio régimen y no nos abandona hasta la zona alta del cuentavueltas. A la vez es una mecánica que a bajas vueltas no tiene tendencia a dar tirones, y esto es algo en lo que Ducati ha mejorado mucho en los últimos años. Vibra y suena "desmo" pero es razonablemente fino en su funcionamiento.

En curvas se sienten sólida, muy bien asentada y a la vez rápida de reacciones, con los sistemas de seguridad actuando constantemente de manera correcta. Los frenos son eficientes, permitiéndote tener el control en toda clase de circunstancias. Los cubre puños que llevan las luces direccionales e intermitentes son notorios en visibilidad ante los demás conductores. El sistema Ducati Light Cornering en los recorridos, sobre todo nocturnos, permite mejorar la visibilidad tanto del conductor hacia el camino como de los vehículos en paso.

Esta moto nos sorprende con todos los ajustes que podemos realizar y adecuar a nuestro modo de manejo, sin duda una opción que no defraudará a los usuarios de la marca italiana. Eso sí, una de sus mejores cualidades no reside en el costo, pues tanta calidad, equipamiento, tecnología y carácter se pagan, conviertiéndola en una moto algo cara. 

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