TOLUCA.- Sin duda las cifras destacan por sí solas: 139,957 metros cuadrados de superficie, 10 millones de unidades producidas desde que se puso en marcha esta planta y hasta la fecha, 12,500 metros cuadrados de refacciones, 6 líneas de ensamble y 1.3 millones de motos armadas al año.

GS Motos alcanzó 10 millones de motocicletas ensambladas en México
Pero lo que hay detrás de ellas es el resultado de mucho trabajo en conjunto, de ingenieros mexicanos que deben enfrentarse a procesos de homologación, ensamble y calidad, para que cada moto que abandona las líneas de producción de este complejo industrial cumpla con todas las normas y estándares nacionales.

No es que las partes de una moto lleguen desde su país de origen en una caja (China o India), se ensamblen donde deben ir, se ponga en marcha y se vaya al piso de venta, sino que cada modelo que GS Motos comercializa en nuestro mercado forzosamente pasó por un largo camino previo, antes de siquiera ponerle un tornillo.

Italika presentó la nueva Z300: conoce precio y especificaciones
Primero se debe seleccionar qué modelo o modelos son los más adecuados comercialmente hablando, para ser vendidos en México, por lo que en esta planta de Toluca existe un departamento que se encarga justo de analizar las motos muestra que los fabricantes en China o India mandan para este propósito.

No todas las motos muestra son aceptadas y en el camino se quedan algunas propuestas, pero al final lo que se busca es que sea un negocio rentable para ambas partes. Una vez que se ha seleccionado el modelo o los modelos para su venta en México, se llega a una de las fases más interesantes del proceso, donde entra en acción el equipo de ingeniería.

Italika sorprende en México con el lanzamiento de la Drag SRT 180 2026
En otra área de la planta se encuentran estos ratones de laboratorio, quienes se encargan de desmontar la moto muestra, no por completo, pues no se meten a desbaratar, por ejemplo, el motor y transmisión, sino más bien desarman las piezas en conjuntos que resulten fácilmente manipulables por los operadores que posteriormente se encargaran de montar en la línea.

El equipo de ingeniería reduce la moto muestra en partes como motor y transmisión, horquilla delantera, brazo oscilante trasero, amortiguadores, escapes, tanque de combustible, cubiertas laterales o carenados, rines, salpicaderas, manubrio, cuadro de instrumentos, asiento, chasis, luces, cableados, cadena, cubrecadena, frenos, etcétera.

La Italika Vort-X 300 ya se ensambla en nuestro país
En la mayoría de los casos, este proceso resulta más complicado de lo que aparenta, pues GS Motos compa las partes que integran la moto, más no el diseño y desarrollo, por lo que los ingenieros no tienen acceso a manuales de partes y deben arreglárselas para desmontar cada moto de manera cuidadosa, sobre todo con motocicletas donde tecnologías como el ABS, cuadros de instrumentos digitales, sensores y demás, se hacen presentes de manera más común.

El objetivo de desarmar la motocicleta es que los ingenieros puedan crear los pasos que la línea de ensamble requiere para que, una vez que sus partes lleguen a la línea, los operadores las monten en cada una de las estaciones, con sus debidos torques de apriete precisos.

La nueva Italika Firebird 300 2026 ya está en nuestro mercado
De hecho, si la moto no cuenta con el parador central de serie, muy útil para que la moto se mantenga de pie en su camino por la línea de ensamble, los ingenieros deben encontrar la forma de colocar un parador central provisional, para facilitar esta labor a los operadores, ningún detalle pasa desapercibido.

De esta forma, las partes de una motocicleta pueden arrojar un proceso de ensamble de, por ejemplo, 20 pasos, gracias a que componentes como motor y caja de velocidades, suspensiones y ruedas ya llegan a la planta como piezas preensambladas, es decir, que las ruedas, por ejemplo, ya vienen de su fábrica de origen con el neumático instalado en el rin y los rodamientos colocados en los centros para los ejes.

Elektra Motos consolidó en 2025 su liderazgo en nuestro país
Por supuesto que el número de pasos varía en función el modelo del que se trate. Una cuatrimoto requiere de más pasos y toma más tiempo en ensamblarla, mientras que una moto de 150 cc contiene menos partes y su proceso de ensamble reduce considerablemente el tiempo.

Se podría pensar que todas las partes que integran la moto llegan en una caja y se montan, pero lo cierto es que no es así. A la planta llegan tarimas con motores y transmisiones, chasises, ruedas y demás, que se van surtiendo en las estaciones conforme se requieren.

Tres modelos de Morbidelli ya se ensamblan en nuestro país
Además, también se hace una lista de las herramientas que los operadores van a necesitar para hacer su trabajo. La mayoría ya existe, pero si se requiere de algún herramental específico, se debe comprar para ponerlo en la línea. También se estima un tiempo de ensamblado, desde que el modelo inicia siendo un chasis, hasta que llega al almacén, antes de ser enviada al piso de venta.

A esto se suman las normas oficiales mexicanas que la moto debe cumplir, como las que corresponden a emisiones. Todo el proceso anterior puede durar alrededor de 4 meses, pero una vez que se completa, toda la información generada se envía a otra área, donde se analiza el costo total de ensamblar la moto en la planta y a partir de ahí determinar el costo final para el público.
De esta forma y con todo aprobado, es como inicia el proceso de ensamble en esta planta, algo que suena sencillo, pero sin duda se requiere precisión y mucha atención en cada paso.