John Britten sacudió positivamente la industria de la motocicleta de mediados de los noventa, creando por su cuenta una de las mejores motocicletas del mundo, la Britten V1000 y cuyo legado se mantiene vivo.

Quizá el hecho de ser neozelandés y vivir en el extremo más apartado del mundo le permitió desarrollar conceptos e ideas únicas y poco convencionales. “Los neozelandeses siempre han reciclado cosas. No estaba de moda en los viejos tiempos, era sólo parte de nuestro hábito natural”, comentó Britten al comenzar su proyecto de dos ruedas.

Desafortunadamente, a mediados de 1995, a John Britten se le descubrió un melanoma, un tipo de cáncer de piel que acabó rápidamente con su vida, falleciendo el 5 de septiembre de 1995, a los 45 años de edad. Nueva Zelanda lamentó la pérdida de un artista, ingeniero, motivador, innovador y genio, pero también tímido, modesto y completamente simpático ser humano.

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Ahora, Britten Motorcycle Company es quien está lanzando este set para armar, eso sí, con una lista de espera de nada menos que 150 personas. “Tenemos una lista de espera de aproximadamente 150 personas que se remontan a varios años a las que se les dará la primera opción por primera vez en ser servidasW, señaló la compañía.

En cuanto al kit, cuenta con más de 200 partes individuales, más de 150 calcomanías individuales y un libro de instrucciones de 25 páginas. Además, se puede personalizar con dos opciones de colores dentro de cada set y la elección “de replicar un acabado de fibra de carbono en los paneles apropiados o pintarlos de negro”, explican.

No será al menos hasta dentro de 2 o 3 meses hasta que el kit de la Britten V1000 esté disponible en la página web de la empresa. De quedar alguno disponible para su compra será necesario desembolsar previamente los 795 dólares neozelandeses que cuesta, unos 8,200 pesos, que sin duda lo valen.