Sin duda alguna, Souo quiere que su nombre suene en la élite del motociclismo, y está dispuesta a lograrlo recurriendo a una combinación de exceso, tecnología y diseño provocador. Para ello, acaba de presentar en sociedad en China la Souo S2000CT.

Recordemos que, hace un año, la desconocida Souo sorprendió al mundo de las dos ruedas con el lanzamiento de la S2000, una imponente moto gran turismo, concebida como rival directa de la Honda Gold Wing. Aquella primera moto no pasó inadvertida. Se trataba de un mastodonte equipado con un motor bóxer de ocho cilindros, que dejaba claro que la nueva marca china, nacida bajo el paraguas del gigante automotriz Great Wall Motor, no había venido a jugar en ligas menores.

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Ahora, la historia da un nuevo giro con la llegada de la Souo S2000CT, una gama de motos cruiser que combinan músculo, tecnología y un estilo que inevitablemente evoca a la Honda Rune, esa exclusiva custom futurista que Honda fabricó en edición limitada, a principios de los 2000.

Ante ello, Souo prepara cuatro variantes distintas de esta nueva cruiser. Todas comparten la misma base técnica, pero se diferencian en detalles estéticos y de equipamiento. Todas ellas se comercializarán bajo la denominación S2000CT, distinguiéndose de los modelos turismo S2000ST y S2000GL que ya están en producción.

  • LH2000-3. La más radical y purista, un modelo monoplaza que apuesta por la simplicidad, sin maletas ni parabrisas, y con un diseño que recuerda a la Rune de 2003.
  • LH2000-4. Idéntica a la anterior, pero con un asiento alargado y estribos para el pasajero.
  • LH2000-5. Versión bagger equipada con maletas rígidas y un parabrisas de serie.
  • LH2000-6. La alternativa bagger naked, con las mismas maletas, pero sin el parabrisas.
 

El corazón de estas máquinas es el mismo que debutó en la S2000 original, es decir, un bóxer de ocho cilindros y 1,999 cc, capaz de entregar 151 hp a las 6,500 rpm y un torque de 190 Nm, a partir de las 4,500 rpm. Cifras que, sobre el papel, superan a la Honda Gold Wing en todos los apartados clave. La transmisión es otro guiño a la tecnología: una caja automática de doble embrague y ocho relaciones, con opción de marcha atrás para facilitar las maniobras a baja velocidad.

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El chasis es un bastidor de aluminio fundido, diseñado para integrar el voluminoso motor y ofrecer rigidez en una moto que supera los 400 kilos de peso, según versión. La suspensión delantera es una sofisticada solución tipo “Hossack”, con doble brazo oscilante y un monoamortiguador central oculto. Sin embargo, en los modelos cruiser se ha maquillado su aspecto para que recuerde a una horquilla telescópica convencional, buscando agradar a un público menos dispuesto a lo extravagante.

Otro detalle curioso es el sistema de dirección, en donde el manillar no está directamente conectado a la horquilla, sino que se coloca sobre un punto independiente y transmite el giro mediante bieletas, lo que permite separar las funciones de suspensión y dirección, mejorando la precisión y el confort.