Durante muchos años, las transmisiones automáticas no han sido un factor común en el mundo de las motos. Sólo unos pocos fabricantes se atrevieron a experimentar con ella, y la mayoría de los usuarios miraban con escepticismo cualquier cosa que no fuera una caja de velocidades convencional.

Sin embargo, el panorama empieza a cambiar y poco a poco los usuarios ven con mejor ojos la comodidad que ofrece este tipo de transmisiones y eso está haciendo que surjan más propuestas en ese sentido.

No hay que olvidar que Honda fue pionera con su DCT a finales de los 2000 y, pese a su complejidad y precio, demostró que había un público dispuesto a aceptarlo. Más tarde, marcas como BMW, KTM o Yamaha se han acercado al concepto con soluciones semiautomáticas basadas en cajas de seis velocidades.

Ahora es la firma china Benda la que plantea otra alternativa distinta, mucho más sencilla y cercana a la filosofía scooter de siempre, al recurrir a una transmisión de este tipo en su nueva Chinchilla 350 CVT Neo en lugar de recurrir a un embrague electrónico.

La estrategia hace mucho sentido si se toma como referencia al mercado asiático, donde miles de usuarios dan el salto de scooters a motos mayores. Para ese perfil, la idea de mantener la sencillez en la conducción puede ser un argumento de peso. El reto estará en convencer a usuarios de otros mercados que siguen asociando el cambio automático con motos de iniciación o con propuestas demasiado particulares.

{loadarticleid 6043 text=""}

La Chinchilla 350 CVT Neo apuesta por un motor V-twin de 343 cc, con 34 caballos de fuerza y 23 Nm de torque, cifras que la colocan en la línea de los scooters más potentes del mercado. El conjunto se queda en 195 kilos, lo que refuerza esa sensación de moto ligera y manejable. La transmisión por correa o banda ofrece un funcionamiento muy sencillo y, al no contar con embrague ni palanca de cambio, los dos frenos se accionan desde el manillar, como ocurre en las bicicletas o en los scooters.

La marca china presentó la Chinchilla 350 CVT Neo en el último EICMA y confirmó su llegada al mercado europeo en breve. En Estados Unidos, donde ya se comercializa la versión de 300 cc, no sería extraño que este nuevo modelo también termine llegando. Además, la compañía prepara alternativas diferentes: una cruiser con cambio manual automatizado y hasta una futura caja de doble embrague para un cuatro cilindros en línea, que podría ver la luz en 2026.