De hecho, estas características la convirtieron en una moto ideal para la aventura en los sitios más recónditos, ya que la ausencia de tecnología y su sencilla mecánica, hacían de ella una moto muy fácil de reparar. Todo ello unido a sus capacidades para abandonar el asfalto, donde resulta muy solvente en muchas situaciones de cierto nivel.

Con estas referencias, la Scram 411 nace con nuevas características que la hacen mejor en carretera, cediendo algo de sus capacidades fuera del asfalto, pero ganando dentro de él, manteniendo la misma filosofía de simplicidad y eficacia.

El cambio mecánico más evidente es el nuevo rin delantero de 19 pulgadas que monta, además de un neumático más ancho, lo que le otorga más agilidad en carretera. La horquilla convencional de 41milímetros de diámetro de la suspensión delantera redujo ligeramente su recorrido, teniendo ahora 190 mm, mientras que el monoamortiguador trasero mantiene los 180 mm de recorrido.

En comparación con la Himalayan el asiento es diferente, ahora de una sola pieza y situándose ligeramente más bajo, montando también diferentes salpicaderas y agarraderas traseras para el acompañante. La altura al suelo se redujo dos centímetros y la distancia entre ejes se acortó otro centímetro. Todas estas diferencias de geometrías hacen que baje el centro de gravedad, mejorando la estabilidad y manejabilidad.

En la parte frontal también encontramos diferencias, pues prescinde de los protectores laterales, el pararbisas y la salpicadera elevada de la Himalayan. Ahora, unas placas laterales y el faro más pegado a la horquilla marcan el nuevo diseño. La nueva instrumentación corre a cargo de una gran esfera, que combina información digital y analógica, junto con otra esfera más pequeña para el GPS.

Toda esta limpieza de piezas le da una estética más estilo scrambler, y deja el peso del conjunto en 185 kilos, 14 menos que la Himalayan. El resto de los componentes y mecánica es exactamente la misma, compartiendo el mismo chasis tubular de acero y el motor monocilíndrico refrigerado por aire y aceite de 411 cc, que entrega 24 caballos de fuerza y 23 libras-pie de torque, acoplado a una transmisión de cinco velocidades.

Los frenos son también los mismos, montando un disco delantero de 300 mm con cáliper convencional de dos pistones y de 240 mm en la rueda trasera con cáliper de un pistón, ambos con ABS. Con todos estos cambios se logró una estética diferente, un mejor uso en ciudad y carretera y una reducción significativa de peso, por lo que los usuarios con menos necesidades de aventura encontrarán en esta moto mejores capacidades para el uso en el día a día.

No se trata de una moto pensada para hacer kilómetros por autopista ni para conducción deportiva. Es una moto dura y resistente, cuya simpleza hace que podamos estar tranquilos mecánicamente en cualquier situación, abriéndonos un mundo para explorar todo tipo de terrenos. Ahora ganó en agilidad urbana y en carretera, lo que hace que sea más adecuada para un mayor número de motociclistas que quieran brincar a una cilindrada mayor. La Royal Enfield Scram 411 está disponible en nuestro mercado por un precio de $99,990.